lunes 4 de enero de 2010

Pero, ¿a qué huelen los sueños?

Hace un par de días hablaba con un amigo de mi infancia acerca de temas varios. Entre ellos salió uno de mis favoritos: sexo.

Él me confesaba que le gustaría follarse a una invidente. De repente sentí miedo; tuve ganas de salir huyendo pero decidí quedarme cuando oí su explicación. "Me gustaría hacerla tripear, bien. Los invidentes, al carecer de la visión desarrollan muchísimo los otros sentido. Deben sentir demasiado heavy las caricias, los olores... Pura sensación"

Ayer vi en un documental que los indígenas del Amazonas tienen hasta 4 veces más desarrollado el oído que nosotros los de ciudad. También que tienen una vista doble o algo así, que les permite ver a una burrada de metros de distancia y/o en condiciones extremas. En fin, la cuestión es que desarrollan muchísimo más los sentidos porque los necesitan para cazar, para sobrevivir.

Es increíble la manera en que subestimamos las sensaciones. Estos dos ejemplos nos demuestran que, trabajamos con nuestros sentidos a media máquina cuando podríamos optimizarlos casi hasta un cien por cien.

Yo quiero aprender a sentir. Quiero que una mano que toque mi hombro sea más que éso, una mano tocando un hombro. Quiero que un perfume signifique más que el olor característico de una marca.

Yo quiero saber a qué huelen los sueños. Quiero que mis pensamientos tengan texturas. Quiero saber a qué suenan las caricias recibidas.

Yo quiero que un "te odio" tenga olor a gasolina y desprenda la sensación de calor de una hoguera de ira.

Yo quiero que mis "te quiero" sepan a chocolate.

Yo quiero que mis "quizás" sepan agridulces.

Yo quiero que mi "adiós" sea rugoso como las lijas.

Yo quiero que mis "mañana todo saldrá mejor" huelan a miel.

Yo quiero que mis suspiros pesen y puedan ser embotellados.

Yo quiero que mis "fóllame" huelan a sudor.

Yo quiero que mis "decepciones" huelan a pólvora.

Yo quiero que las "historias" huelan a libro viejo.

Yo quiero que mis "caprichos" sepan a bastoncitos de caramelo.

Yo quiero que mis "penas" vistan de gris pero sepan a puñados de sal.

Yo quiero que mis "ataques de ira" sepan a puñados de arena.

Yo quiero....


Clau
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